12 mar. 2012

La regla del nueve



Hay algo que intento enseñar a mis alumnos de Teatro, y es el valor del fracaso. En la vida hay que saber lidiar con todo: Hay que aprender a disfrutar y evaluar el éxito, hay que ser resistente a la monotonía e intentar eludirla al máximo, y que aceptar el fracaso y procurar aprender de él.

Lo digo, porque, como muchas otras veces, éste fin de semana, he fracasado. Y no lo digo tanto porque hayan venido 9 personas a Gromeló y 1 persona (Función suspendida, claro) a la Sala de Abajo. no es por eso. Eso puede suceder y ser mala suerte. Pero no es el caso, en esta ocasión he fracasado porque no he hecho todo lo que estaba en mi mano, no he utilizado todos los recursos a mi disposición, y no he empleado todo el tiempo del que dispongo para evitar esa situación.

Ojo, conductor: No confundir ésto con la moral judeocristiana del "mea culpa", se cuando no lo es, se que a veces las cosas suceden sin mas, por azar. Pero no asi éste caso.

Creo que es fundamental hacer ésto, huir de los siempre que se pueda, fáciles recursos de "el mundo y el sistema conspiran contra mi persona"... es la única forma de que cuando quieras criticar y evaluar el estado de algo, la gente te tome en serio.

Y ya que estamos hablando del fracaso, os voy a regalar una herramienta muy útil, sacada del libro "Cómo orquestar una comedia" de John Vorhaus, (gracias, Gaizka Urresti, por déjarmelo mas tiempo del que hubieses querido) cito textualmente:


LA REGLA DEL NUEVE


De cada diez chistes ue cuentes, nueve serán una basura. De cada dez ideas que tengas, nueve no funcionarán. de cada diez veces que te arriesgues, nueve fracasarás.

¿Deprimente? En realidad no, en realidad la regla del nueve acaba convirtiéndose en algo liberador porque en cuanto se aplica se pierde de manera instantánea y permanente ese tóxico sueño de triunfar cada vez. es esa esperanza y el consiguiente miedo a fracasar lo que da a nuestro editor feroz ("editor feroz" es un concepto que explica en el libro, básicamente es esa parte de nuestra mente que nos bloquea diciendonos que nonos molestemos en hacer algo porque si fracasamos nos sentiremos muy mal) tanto poder sobre nosotros. Elimina el sueño y habrás eliminado el poder. Simple y claro: un instrumento.

Un momento, ¿No hay algo contradictorio en todo esto?¿No acabo de decir que no se puede dar por sentado el éxito ni el fracaso?¿No he dicho que no lo sabrás hasta que pruebes? Entonces, ¿Cómo puedo esperar un horrible e insignificante diez por ciento de éxito en nuestros esfuerzos cómicos?
Realmente no puedo. en realidad, no tengo una base lógica sobre la que apoyarme. invoco la regla del nueve no como algo totalmente cierto, sino como otra ficción útil que me ayuda en mi interminable batalla contra el miedo.

Tal vez pienses que me estoy desviando del tema. Después de todo, ¿Qué diferencia hay entre temer al fracaso y asumir el fracaso? La respuesta es lo que esperas conseguir. Cuando esperas un éxito, temes el fracaso. Tienes algo que perder. sin embargo, con la regla del nueve, tus espectativas son tan pocas al principio que casi no tienes nada que perder. Pero espera, aún hay mas.

Si uno sólo espera que funcione uno de cada diez chistes, será lógico que necesite cientos y cientos de chistes malos para crear un volumen de trabajo decente. Habrá que intentar y fallar, intentar y fallar e intentar y fallar e intentarlo otra vez mas para llegar al punto en el que uno intenta y no falla. por mera lógica matemática uno acaba convencido de que el proceso del fracaso resulta vital para el producto del triunfo.

Ésto lleva de nuevo al editor feroz; aún no está muerto pero tal vez sea un poco menos mandón que antes (...)



Revelador, ¿No creeis?

Me marcho a pegar diez veces mas carteles de los que mirará la gente.

Gracias por leerme.




9 mar. 2012

Pongámonos al día

Bueno, pues si, basta ya de tonterías, creo que va siendo hora de retomar el blog, porque, a decir verdad, son muchas las cosas que tengo que decirle al mundo (Al porcentaje del mundo que quiera leerme, claro está)

Intentemos ponernos al día:

Ahora mismo me encuentro haciendo mi espectáculo en cartel, THE AMAZING METROMÁN en el Espacio Gromeló (Bar “Caja Tonta” C/Comandante Repollés 21, zona San Miguel), a las 22:00, todos los sábados, de forma indefinida. Una curiosa experiencia (la regularidad insistente) que, a decir verdad, todavía no ha dado sus frutos, pero que, tras la última remesa de casi 1000 flyers que he hecho, pues, en fin, le tengo renovadas esperanzas. Por cierto, para los que no podais venir el sábado, no me lloreis, porque los domingos 11 y 18 estoy en La Sala de Abajo (C/ Nador esquina con Calle Melilla, San José) a las 21:00.










Pasado el momento spam, decir también que otra de mis principales actividades es el curso de teatro, con mis queridísimos alumnos, que, aunque cada vez menos númerosos, me siguen sorprendiendo y recordándome día a día por qué elegí esta profesión, aquí os dejo una fotico de ellos en un ejercicio. Por cierto, que estamos preparando muestra, ya hablaré de ello en posteriores entradas.





También vamos a recuperar el Caso Perry, proyecto que otrora hiciésemos Minerva Arbués, Leyre Gracia y Belén Lázaro y yo en el Eve´s Bayou, y que ahora éstamos reelaborando con Susana Martínez en el papel de Belén, ya que ella anda estudiando por los madriles. Por supuesto, con Daniel Canelo a los platos, mi hombre en la sombra. (Ha sonado mas erótico de lo que pretendía...bueno, que demonios)




Todo ésto entra dentro de lo habitual que cuento en éste blog, máxime en post aburridos y recapitulares como éste...pero ahora bien la gran novedad:

El Extintor

¿Lo qué?

Volveré a repetirlo: La sala “EL EXTINTOR”

¿Qué es esto? Pues ni mas ni menos que mi gran proyecto vital, si señoras, me he decidido, por fin, a emprender como manda toda buena crisis, y voy a crear de la nada un nueva salita de teatro alternativo en la ciudad. Un espacio cercano y céntrico, que apueste por los espectáculos familiares (obviamente, grandes producciones (en tamaño, no en calidad) no se podrán hacer en el espacio que tengo capacidad de alquilar), una sala en comunión con las nuevas tecnologías, hermanada con la red, precaria pero moderna. Comprometida con los tiempos que corren y que apueste por la captación de las nuevas (y no tan nuevas) generaciones al maravilloso y catártico mundo de la escena teatral.

Ahí es nada, mi ambición y motivación.




Asi que no se vayan, quedan muchas novedades por contar en los próximos meses.

Gracias por leerme (los que aún lo hagais, jeje),